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    David García
    Historiador y Bloguero

A propósito del trabajo más antiguo

 Simplemente con el mero trámite de ponerle este nombre al artículo ya se habrán generado muchos prejuicios

Imagen: A propósito del trabajo más antiguo
Objetivo CLM - David García Huertas
Lunes, 04/05/2015 | Nacional | Portada, Opinión

     Simplemente con el mero trámite de ponerle este nombre al artículo ya se habrán generado muchos prejuicios. No es algo raro en esta sociedad, vivimos en un mundo marcado por ellos. Los prejuicios junto con los estereotipos marcan el devenir de la sociedad. No me voy andar por las ramas, no será un artículo sólo sobre el tema de la prostitución en sí misma, será como siempre un artículo cuyo objetivo es sacar el máximo provecho de la razón de cada lector. Si llegados a este punto, usted como lector no se ha despojado de los prejuicios y desnudado de estereotipos, yo mismo le aconsejo que deje de leer. Será incapaz de entenderlo si no me hace caso.

     Soy una persona un tanto despistada, lo asumo. Hay aspectos en la vida que se pueden mejorar o  paliar de cierto modo pero  ser despistado no se puede cambiar, eso lo sé por experiencia. Ser despistado no impide que no te enteres de las situaciones que pueden rodearte un día cualquiera.

     El otro día sufrí una bofetada en toda regla. Tenía un artículo preparado y se me derrumbó al sentir una conversación en una taberna. Hace tiempo firmé un contrato con mi cuerpo y mi mente, dejar de tomar alcohol, pero eso no me impide visitar esos lugares y alternar con mis amigos de siempre. La verdad es que uno está más atento a todo lo que pasa a su alrededor y nada más pedir mi zumo oí a mi lado una frase socarrona que decía: Veis a aquella mujer es una prostituta. Acompañada de una sonora risa y un tono de superioridad que si no fuese por mi civismo seguro que le habría abofeteado.

     No sé porque pero me bebí el zumo y me fui a casa a darle cuerpo a esta crítica social. Para empezar recordé un concierto que mi padre siempre llevaba en el coche. Era Pimpinela,  el cantante afirmaba que el día a día, le daba para escribir todas las canciones, que ninguna era inventada. Yo quizás no pueda decir eso, pero si es cierto que la realidad diaria me ha dado para muchos artículos.

     Lo que más me sorprendió, fue que son los típicos matrimonios de misa dominical, cuyo acto fe les debería incitar a no ser tan vejatorios con personas que muchas veces se ven abocadas a ejercer algo que no quieren, pero que necesitan comer. Van a misa, pero no recuerdan el pasado de María Magdalena, a la que Jesús perdonó.  Lo cierto es que no sé qué es lo que me bloqueó o sorprendió, quizás sea la necesidad de poder decir que se vive en una sociedad marcada por estereotipos falsos.  Señores que se creen que la grandeza se hereda, cuando en realidad la grandeza se gana. Parejas infieles que critican a una mujer por ejercer la prostitución. No lo sé.

     Muchos de los que tanto critican y hunden en la miseria a esas mujeres son luego clientes, algunos incluso clientes V.I.P., lo que hace una situación cada vez más patética.

     Pocas de esas personas que tanto van con aires de superioridad se paran a pensar. No saben diferenciar entre las diferentes situaciones.  A título personal sería incapaz de marginar a una persona por trabajar en dicho oficio. Me repugna más que en pleno siglo XXI todavía existan esclavas que tienen que vender su cuerpo por que las mafias les obligan, porque la situación económica actual ha llevado a muchas a tener que introducirse en ese mundo. Sé que existe un sector que lo ejerce por que quiere, pero es que en un mundo libre cada persona puede hacer lo que quiera, siempre y cuando no se moleste al vecino. Y la mujer que ejerce la prostitución o molesta a nadie, molesta más el cliente que por la noche acude a esos clubs y por la mañana se jacta delante de amigos, novia o mujer de superioridad sobre la mujer por la que pagó por un rato.

     El problema que encontré no sólo se basa en esa situación vivida en una humilde taberna. Sino que ahora resulta que sale el político de turno con la brillante idea de que se debe legalizar, para que paguen impuestos.  En esta vida no todo vale y es lo primero que debería saber un político profesional. Recaudar impuestos por el trabajo de la prostitución, está bien, pero de aquellas que quieran ejercerlo por voluntad propia. Pero primero que piensen en las personas. Pensar en las personas sería perseguir las mafias y hacer las esclavas sexuales libres para elegir su propia vida. Pensar en las personas es ayudar a encontrar un trabajo digno a esas personas que se han visto empujadas a trabajar en ese mundo, y después de todo eso, quien por voluntad propia quiera seguir ejerciéndola que pague sus impuestos. Pero ante todo primero las personas.

       Concluiré con una reflexión propia, no sé si habrá sido del gusto de todos (imagino que no) he intentado reflejar una injustica moral existente en la sociedad desde un punto de vista de lo más honesto posible. Querido lector, recuerda que muchos son los que marginan, critican, vejan y humillan a quien ejerce la prostitución, pero cuando vas por la carretera los parkings de los clubs están llenos. ¿Quiénes son los hipócritas?

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